Los cambios en la relación de pareja tras un embarazo

Desde el momento en que una pareja decide formar una familia, y con ello, traer al mundo a un hermoso bebés, el vínculo atraviesa una transformación, pues la búsqueda del embarazo es el primer paso que nos proyecta hacia estar unidos por toda la eternidad. Más allá de lo que suceda con el amor, un hijo en común liga de forma inseparable las vidas de sus padres. Y aún mucho antes del nacimiento, el embarazo transforma profundamente la relación de los padres primerizos. En Mama Primeriza, veremos de qué modo.

Crecer juntos como pareja

Los papás primerizos, se unen aún más por el sueño en común: Traer al mundo a un bebé sano y feliz, formando así, un hogar seguro y confortable. Los dos querrán convertirse en mejores personas para así ser mejores padres, y esto los hará compañeros más atentos y conscientes.

Aumento de intimidad emocional

El embarazo disgusta las emociones, no solamente para la mujer. También el hombre puede experimentar una infinidad de sentimientos que van de la alegría más intensa hasta el miedo, pasando por la nostalgia o la ansiedad. Puede que te sorprenda ver que tu pareja, que siempre se ha mostrado tan rudo, se emociona hasta las lágrimas escuchando los latidos del corazón del bebé. Asegúrate de comunicar lo que sientes a tu pareja, y buscar así, el apoyo emocional.

Pueden estar sintonizando canales diferentes

Mientras que muchas mujeres se sienten madres en el momento en que ven las dos lineas del test de embarazo, y con el cuerpo y sus síntomas confirmando a cada instante el nuevo estado, a veces los hombres no se sienten padres hasta que cargan al bebé en sus brazos. Hay que saber comprender que las etapas en cada uno, son distintos y para lo cual, el respeto a ello debe prevalecer. Más que distanciarse del otro, deber haber aún más apoyo y mucha paciencia.

Mirar más allá que una pareja

El embarazo puede hacer que generen nuevas facetas de cada miembro de la pareja. Puede que la futura madre, que siempre fue una exitosa ejecutiva que renegó de las tareas domésticas, de repente tenga un fuerte “síndrome del nido” y se le dé por dedicarse a las manualidades y a decorar el cuarto del bebé. Puede que él, que siempre se ha mostrado tan fuerte, de pronto se preocupe mucho por la salud y el bienestar del futuro bebé y todas las comodidades que tendrá en casa.

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