Cómo manejar una crisis de pareja durante el embarazo

Cuando una pareja novios toma la gran decisión de ser padres, se enfrentan a un nuevo y gran desafío: La llegada de un hijo cambiará su situación actual. El estrés, los miedos, desafíos profesionales y no saber cómo lidiar con todo, puede ser lo que ocasione peleas y discusiones, que de no manejarlos, se convertirá en una gran crisis.

La preparación para la llegada del bebé puede vivirse de manera diferente por ambos miembros: mientras que uno puede esperarlo con gran tranquilidad, el otro podría tener emociones como miedo, temor o angustia, lo que también afectará a la convivencia de la pareja”.

Además, la mujer podría tener molestias derivadas del embarazo (en el primer trimestre náuseas, falta de apetito o sueño y en el último cansancio, dolores de espalda o dificultades para dormir).

Ante el embarazo, la pareja tiene un importante reto: el ajuste, es decir, el amor de pareja, ha de ir evolucionando para encajar con lo que ambos miembros sienten y necesitan. “Cuando el ajuste no se da, pueden aparecer las dificultades o agravarse las ya existentes”, advierte.

Amor de pareja

Más flujo comunicación en las parejas

Los dos miembros de la pareja, tienen que poder compartir adecuadamente su situación física y emocional para que el otro le acompañe en sus necesidades. Además, deben aceptar que el embarazo no va a ser vivido exactamente igual por parte de los dos (Algo que suele ser olivdado).

Los cambios que sufrirá la mujer durante la gestación y los síntomas, variarán dependiendo de cada una, habrá algunas que se sientan llenas de vitalidad los nueves meses y que disfrutarán el crecimiento de la barriga, mientras que otras notarán cansancio retendrán líquidos y podrán agobiarse con la ganancia de peso.

Por ello, de nuevo, la comunicación es la clave. Preguntar, comunicar qué se necesita, qué se espera ¡o qué se teme!.

Otro aspecto que puede generar conflictos y donde la comunicación juega un papel determinante, es manejar las situaciones en las que los miembros de la pareja estén en puntos diferentes, ya que puede generar mucho desequilibrio. Éstas pueden ser, por ejemplo, cuando una de las dos personas está centrada en lo práctico o lo logístico y la otra está pensando cuál va a ser su planteamiento educativo tras el nacimiento del bebé.

¿Se puede ver afectada la sexualidad de la pareja de padres?

El embarazo no afecta negativamente a la sexualidad, pero sí puede verse alterada, especialmente en el tipo de prácticas que se realizan.

Muchos de los profesionales, recomiendan probar, valorar qué posturas resultan más cómodas para la pareja, porque aunque algunas de ellas podrán mantenerse, otras en cambio, sobre todo cuando el embarazo está muy avanzado, puedan resultar casi imposibles. La situación de la gestación, será una buena oportunidad para experimentar prácticas y posturas novedosas que quizás la pareja no había incorporado a sus encuentros y resultan igualmente placenteras.

Una vez que el bebé nazca, los cambios continuarán, por lo que el ajuste se hará más necesario que nunca. Así que todo con un gran amor, siempre velará por una solución de beneficio común.

Acerca del autor

Mama Primeriza

Yo también fui mamá primeriza y también tuve dudas. Puede ser muy abrumador sobre todo con toda la familia dandote "consejos". Sigue aquí y aprende todo lo que una mama primeriza necesita saber.

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